EL BLOGGGGG DE SANTIAGO TRUJILLO (También tenemos un blogggg de chistes del autor) http://chistesblogcutorio.blogspot.com/
martes, 21 de septiembre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
LAS BACTERIAS CULTAS
Dice mi maestro de Antropología que las enfermedades se comportan diferente según las culturas, así, existen tribus primitivas en las que a una herida o infección, los curanderos les echan una sustancia cualquiera y la infección desaparece, y que, en cambio, cosa demostrada, les aplican antibióticos y no les hace ningún efecto.
La enseñanza es que las creencias sobre la enfermedad y la cura operan en el paciente. Así, si algún medicamento o remedio, no se encuentra representado en el sistema de creencias, entonces no funciona, y aún, podría enfermar.
Este hecho contradice rotundamente una postura positivista según la cual, los remedios, los medicamentos tienen un efecto universal, dado que lo que opera allí es un intercambio químico, unas reacciones estrictamente fisiológicas. El antibiótico mata la bacteria, no importa si estamos en la China o en Camerún. Pero resulta que hay experimentos que contradicen esta postura.
La conclusión, las bacterias son cultas, no hay nada más que decir. Responden a la cultura. Es por eso que, a la hora de comprar jabones antibacteriales hay que tener presente su origen, no sea que se ataque una bacteria colombiana con un antibacterial cantonés y no puedan llegar a un acuerdo justo sobre quien debe matar a quien.
jueves, 2 de septiembre de 2010
NO SOY DIGNO...
No soy digno de que entres en mi software
pero una contraseña tuya
bastará para vacunarlo
sábado, 28 de agosto de 2010
GENTE PA(RA) TODO
Advertencia: este sitio altera sistemáticamente los nombres de los protagonistas de las historias, dado que son fruto de la realidad.
Sondra:
Sondra es una persona que conozco. Nuestra relación se basa en el saludo. Sondra es una saludadora profesional.
Sondra y yo nos encontramos cada tanto. Nos vemos, disparamos una sonrisa simultánea, decimos nuestros nombres y después procedemos a restablecernos, a asumir la insonrisa y el silencio que antecede a una nueva emisión.
Me gusta mi relación con Sondra. No es necesario preguntarnos por nuestras vidas, nuestras familias, no nos tenemos que contar nada. El otro día coincidimos en el tren. -Ya nos habíamos saludado antes de bajada al tren-. De ahí nos quedó hacer unas preguntas rigurosas y telegráficas sobre el trabajo y cualquier otra cosa. Una vez completado el ciclo pasamos al silencio. Ibamos sentados el uno al lado del otro haciendo silencio, pero nuestro silencio no era incómodo porque los dos sabíamos que no teníamos más cosa que decirnos. Hay silencios incómodos en los que se siente que hay que decir algo y no se tiene que.
El silencio, la laconia entre Sondra y Yo responde a una ley implícita que los dos conocemos y aplicamos.
Me gusta la relación con Sondra. Adonde estés, un saludo y una sonrisa. Y nada más.
martes, 24 de agosto de 2010
lunes, 9 de agosto de 2010
SERVICIO CRIOGÉNICO
Si Disney despertara....
Rodolfo Paez
Mi intención es hablar de una cita a la que asistí a causa de una sentida dolencia en las vistas (los ojos).
Me acordé de la cancioncita de Fito Paez: "Si Disney despertara". Y eso me hizo acordar de Disney, el conocido Disney que se encuentra a estas horas congelado, a ver si dentro de algunos años lo pueden descongelar y volver a la vida para... seguir trabajando? disfrutar de sus ganancias?... en fin, para lo que sea.
Lo de la cita: Me dió un dolor de cabeza fastidioso (todavía lo tengo) y tuve una revelación: el dolor de cabeza se debe a dificultades en tu visión; la fórmula de tus lentes ya no es adecuada y por eso tienes dolor de cabeza (léase con voz fantasmal, de visión).
Así que pedí una cita donde el optómetra, o sea quien sabe de gafas y del manteniemiento de esos lentes maravillosos que tenemos a la altura de los ojos.
Pues me dieron la cita, y fuí a las seis y media de la mañana. En primer lugar me llamó la atención que estuvieran los mismos funcionarios que hace 2 años que fuí a realizarme un examen de los ojos.
Estaba la misma secretaria afectivamente plana, incapaz de sonreír (quise hacer el experimento de ver cuantas veces sonreía por unidad de tiempo; el resultado del cálculo fue igual a cero)
La ecuación:
Número de risas = 0
tiempo de observación 30 minutos
Promedio de risa por unidad de tiempo = Número de risas / tiempo de observación
Promedio = 0 / 180 segundos = cero.
La secretaria no emitió ninguna sonrisa, ni a los usuarios, ni a los optómetras en el tiempo en que tuve oportunidad de observarla.
Posteriormente me hicieron seguir al consultorio 4 (nunca lo olvidaré) y pasé donde la doctora Liverton, quien en el tono más plano y frío que se pueda imaginar procedió a hacer el examen de mis ojos (hubiera dado igual si se los hubiera mandado por correo porque lo que fue interacción humana conmigo no tuvo). Me hacía algunas preguntas (las absoluta y estrictamente necesarias) para realizar su diagnóstico, y llamaba la atención que no había ningún signo, ninguna cadencia, ninguna inflexión afectiva en su voz. Yo he hecho el ejercicio de tratar de eliminar la dimensión afectiva de la palabra pero no he podido hacerlo con la precisión de la doctora Liverton. Es más, puestos a competir los mensajes de voz de los aparatos celulares (DI-GA-UN-CO-MAN-DO) con las gélidas comunicaciones de la doctora Liverton, me quedo con el celular. Siento más calor humano.
Después llegó la hora en que, por equivocación o por estricta necesidad, la doctora Liverton tuvo que rozarme con sus apendices digitales (sus manos). Estaban más fríos que los aparatos del consultorio, más fríos que la nevera en donde guardaba los colirios y demás goteras ópticas. Mís pupilas se dilataron mecánicamente ante la frialdad de los apendices digitales de la doctora Liverton.
Y no solo eran frías las manos y los instrumentos de la doctora. La habitación también tenía la calidez de un iglú (aunque nunca he estado en un iglú). Como tenía dolor de cabeza le pedí a la doctora, con el acento más plano que pude, el favor de que aumentara la temperatura del aire acondicionado, a cuya petición me respondió que en el consultorio no había aire acondicionado. Era evidente que con al doctora Liverton a la cabeza no era necesario.
Finalmente terminó la cita que pudo haber sido totalmente impersonal según los ideales de la óptica, pero lastimosamente mi persona se cruzó en el procedimiento (la de ellos no)
Diría que salí despavorido pero mis músculos estaban entumecidos. Ya fuera del ominoso edificio, recibí un rayo de sol y el movimiento volvió a mi cuerpo. Tomé un taxi y cuando subí abracé calurosamente al taxista, como un náufrago rescatado por un crucero. El conductor dijo: "qué raro, siempre que recojo gente ahí me abrazan, qué será lo que les dan allá?
Me preguntó mi esposa por mensaje de texto como me había ido. Respondí:
Mis ojos están perfectos
pero el personal de la óptica está desenfocado.
En cuanto a la doctora Liverton, sería bueno que la descongelaran junto con Disney, así los dos podrían apreciar un mundo vivo y con sol.
Me acordé de la cancioncita de Fito Paez: "Si Disney despertara". Y eso me hizo acordar de Disney, el conocido Disney que se encuentra a estas horas congelado, a ver si dentro de algunos años lo pueden descongelar y volver a la vida para... seguir trabajando? disfrutar de sus ganancias?... en fin, para lo que sea.
Lo de la cita: Me dió un dolor de cabeza fastidioso (todavía lo tengo) y tuve una revelación: el dolor de cabeza se debe a dificultades en tu visión; la fórmula de tus lentes ya no es adecuada y por eso tienes dolor de cabeza (léase con voz fantasmal, de visión).
Así que pedí una cita donde el optómetra, o sea quien sabe de gafas y del manteniemiento de esos lentes maravillosos que tenemos a la altura de los ojos.
Pues me dieron la cita, y fuí a las seis y media de la mañana. En primer lugar me llamó la atención que estuvieran los mismos funcionarios que hace 2 años que fuí a realizarme un examen de los ojos.
Estaba la misma secretaria afectivamente plana, incapaz de sonreír (quise hacer el experimento de ver cuantas veces sonreía por unidad de tiempo; el resultado del cálculo fue igual a cero)
La ecuación:
Número de risas = 0
tiempo de observación 30 minutos
Promedio de risa por unidad de tiempo = Número de risas / tiempo de observación
Promedio = 0 / 180 segundos = cero.
La secretaria no emitió ninguna sonrisa, ni a los usuarios, ni a los optómetras en el tiempo en que tuve oportunidad de observarla.
Posteriormente me hicieron seguir al consultorio 4 (nunca lo olvidaré) y pasé donde la doctora Liverton, quien en el tono más plano y frío que se pueda imaginar procedió a hacer el examen de mis ojos (hubiera dado igual si se los hubiera mandado por correo porque lo que fue interacción humana conmigo no tuvo). Me hacía algunas preguntas (las absoluta y estrictamente necesarias) para realizar su diagnóstico, y llamaba la atención que no había ningún signo, ninguna cadencia, ninguna inflexión afectiva en su voz. Yo he hecho el ejercicio de tratar de eliminar la dimensión afectiva de la palabra pero no he podido hacerlo con la precisión de la doctora Liverton. Es más, puestos a competir los mensajes de voz de los aparatos celulares (DI-GA-UN-CO-MAN-DO) con las gélidas comunicaciones de la doctora Liverton, me quedo con el celular. Siento más calor humano.
Después llegó la hora en que, por equivocación o por estricta necesidad, la doctora Liverton tuvo que rozarme con sus apendices digitales (sus manos). Estaban más fríos que los aparatos del consultorio, más fríos que la nevera en donde guardaba los colirios y demás goteras ópticas. Mís pupilas se dilataron mecánicamente ante la frialdad de los apendices digitales de la doctora Liverton.
Y no solo eran frías las manos y los instrumentos de la doctora. La habitación también tenía la calidez de un iglú (aunque nunca he estado en un iglú). Como tenía dolor de cabeza le pedí a la doctora, con el acento más plano que pude, el favor de que aumentara la temperatura del aire acondicionado, a cuya petición me respondió que en el consultorio no había aire acondicionado. Era evidente que con al doctora Liverton a la cabeza no era necesario.
Finalmente terminó la cita que pudo haber sido totalmente impersonal según los ideales de la óptica, pero lastimosamente mi persona se cruzó en el procedimiento (la de ellos no)
Diría que salí despavorido pero mis músculos estaban entumecidos. Ya fuera del ominoso edificio, recibí un rayo de sol y el movimiento volvió a mi cuerpo. Tomé un taxi y cuando subí abracé calurosamente al taxista, como un náufrago rescatado por un crucero. El conductor dijo: "qué raro, siempre que recojo gente ahí me abrazan, qué será lo que les dan allá?
Me preguntó mi esposa por mensaje de texto como me había ido. Respondí:
Mis ojos están perfectos
pero el personal de la óptica está desenfocado.
En cuanto a la doctora Liverton, sería bueno que la descongelaran junto con Disney, así los dos podrían apreciar un mundo vivo y con sol.
martes, 3 de agosto de 2010
DON ALONSO Y LAS FLORES II
En otra ocasión me encontré con el ventripotente Alonso, hombre dedicado a las plantas pero con físico de luchador de lucha libre.
Don Alonso me dice que unas florecitas muy bonitas a las que yo les tomé unas malas fotos se llaman "Tango", qué nombre, siendo las flores coloridas y alegres... ¿parecerse a un tango? pero bueno...
No sé como llegamos al tema de las flores marchitas. Don Alonso me explica como había unas flores marchitas (¿muertas?) en la universidad y una señora, una poderosa señora, le dijo que esas matas estaban muertas que ya no revivían. Don Alonso dijo: "Espere y verá". Le apuesto a que en una semana están florecidas. Obviamente, por esos guiones de la costumbre la señora dijo que no le creía. Efectivamente, las flores en cuestión, ¿unas begonias? estaban florecidas como bombillos a los cuatro días.
El secreto, la solución:
El procedimiento para volver a la vida a las matas, según palabras de don Alonso, es "castigarlas". Se dejan sin agua y sin abono, por unos tres o cuatro días (según la planta) A los tres días se les echa abono y toda el agua que les quepa, una especie de monzón en miniatura. A los tres días siguientes la planta florece.
Le pregunto a Don Alonso si con las personas será así también.
No lo duda un segundo dice que claro, que el tiene un hermano que era muy tomatrago, muy desjuiciado, entonces el patrón lo echó. Tres años duró sin trabajo el hermano. A los tres años, el antiguo patrón lo llamó y le entregó las llaves del carro. "Vea pues pa´que trabaje". Y el hermano se ajuició. Tres días, tres años, sin agua, sin trabajo, después agua, abono y trabajo, todo el que le quepa.
Gracias a Dios por el "castigo", por la sabiduría de Don Alonso, por el patrón del hermano de Don Alonso (otro no lo vuelve a llamar), y por el tango y las begonias.
Don Alonso me dice que unas florecitas muy bonitas a las que yo les tomé unas malas fotos se llaman "Tango", qué nombre, siendo las flores coloridas y alegres... ¿parecerse a un tango? pero bueno...
No sé como llegamos al tema de las flores marchitas. Don Alonso me explica como había unas flores marchitas (¿muertas?) en la universidad y una señora, una poderosa señora, le dijo que esas matas estaban muertas que ya no revivían. Don Alonso dijo: "Espere y verá". Le apuesto a que en una semana están florecidas. Obviamente, por esos guiones de la costumbre la señora dijo que no le creía. Efectivamente, las flores en cuestión, ¿unas begonias? estaban florecidas como bombillos a los cuatro días.
El secreto, la solución:
El procedimiento para volver a la vida a las matas, según palabras de don Alonso, es "castigarlas". Se dejan sin agua y sin abono, por unos tres o cuatro días (según la planta) A los tres días se les echa abono y toda el agua que les quepa, una especie de monzón en miniatura. A los tres días siguientes la planta florece.
Le pregunto a Don Alonso si con las personas será así también.
No lo duda un segundo dice que claro, que el tiene un hermano que era muy tomatrago, muy desjuiciado, entonces el patrón lo echó. Tres años duró sin trabajo el hermano. A los tres años, el antiguo patrón lo llamó y le entregó las llaves del carro. "Vea pues pa´que trabaje". Y el hermano se ajuició. Tres días, tres años, sin agua, sin trabajo, después agua, abono y trabajo, todo el que le quepa.
Gracias a Dios por el "castigo", por la sabiduría de Don Alonso, por el patrón del hermano de Don Alonso (otro no lo vuelve a llamar), y por el tango y las begonias.
PADRE NUESTRO
Padre nuestro
que estás en el cielo
santificado sea tu nombre
venga a nosotros tu reino
hágase tu voluntad
así en el cielo como en la tierra
danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden
no nos dejes caer en tentación
y libranos del mal
amén.
p.d. Quiero hacer un énfasis especial en danos hoy nuestro pan de cada día.
que estás en el cielo
santificado sea tu nombre
venga a nosotros tu reino
hágase tu voluntad
así en el cielo como en la tierra
danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden
no nos dejes caer en tentación
y libranos del mal
amén.
p.d. Quiero hacer un énfasis especial en danos hoy nuestro pan de cada día.
lunes, 2 de agosto de 2010
BOBADAS SOBRE LA S Y LA X
Dice nuestro corresponsal, Evelindo Castañeda, que ha observado atentamente el fenómeno de la ese y la equis. Según dice, las generaciones anteriores tenían cierta fóbia o cierta incapacidad mecánica o fonatoria para pronunciar ese híbrido entre la ce y a ese, que suena cs. Ecselente, me entiende?
Yo creo que la observación ha sido explotada en otros lugares razón por la cual nos pone, el buen Evelindo, un punto alto para hablar sobre un tema sobre el cual la observación y pericia humorística de varios sapiens se ha puesto sobre el tapete.
La variación mía al tema es que pudiera ser que estuviéramos hablando, no de dos generaciones (una de las cuales se llama, a propósito la generación equis), una de las cuales utiliza el fonema y otra que no (desconoxco la fecha de nacimiento de la equis).
Mi imaxinación me sugiere que tal vez existan, no dos generaciones, sino dos dimensiones: la equis y la ese.
En aquella dimensión la gente va al ésito en tasi, está eselente, antes de morir le aplican la estremaunción, las personas dan escusas... sería una dimensión paralela, en donde los hombres están compuestos por cromosomas S y Y... Por ahí puede ser la cosa, Evelindo, puede tratarse de una cosa genética, en la que los hombres son SY y las mujeres SS (Con razón son tan peligrosas, es una alusión al nazismo).
Sería interesante, además de completamente inútil recrear el mundo de la generación "S". Yo iría al Xinfonía a ver cine SSS y mis hijos, según sugiere Evelindo, cantarían y bailarían con las super Sesis Susa y Siomi.
... Cómo me gustaría encontrar un chiste bueno sobre este tema a la altura de este párrafo. no se me ocurre más que escribir fraxes en las que sustituyo la equis por la ese... prometo pensarlo bien y continuar este artículo cuando se me ocurra algo ingenioso.
... CONTINUARÁ.
Sin embargo ocúrreseme que los esehablantes pueden ser seres extradimensionales (o estradimensionales) y que están colados entre nosotros, como en la película matris. No somos capaces de reconocerlos hasta que hay una falla en el programa y sueltan la s por equis: !capitán! corremos el riexgo de xer esterminados!.
...Paciencia ya se ocurrirá algo (y no habría que olvidar a Malcom es).
A propósito, para probar la fidelidad de nuestros lectores los invitamos a terciar en esta construcción de la ese y la equis... si yu leiter.
Yo creo que la observación ha sido explotada en otros lugares razón por la cual nos pone, el buen Evelindo, un punto alto para hablar sobre un tema sobre el cual la observación y pericia humorística de varios sapiens se ha puesto sobre el tapete.
La variación mía al tema es que pudiera ser que estuviéramos hablando, no de dos generaciones (una de las cuales se llama, a propósito la generación equis), una de las cuales utiliza el fonema y otra que no (desconoxco la fecha de nacimiento de la equis).
Mi imaxinación me sugiere que tal vez existan, no dos generaciones, sino dos dimensiones: la equis y la ese.
En aquella dimensión la gente va al ésito en tasi, está eselente, antes de morir le aplican la estremaunción, las personas dan escusas... sería una dimensión paralela, en donde los hombres están compuestos por cromosomas S y Y... Por ahí puede ser la cosa, Evelindo, puede tratarse de una cosa genética, en la que los hombres son SY y las mujeres SS (Con razón son tan peligrosas, es una alusión al nazismo).
Sería interesante, además de completamente inútil recrear el mundo de la generación "S". Yo iría al Xinfonía a ver cine SSS y mis hijos, según sugiere Evelindo, cantarían y bailarían con las super Sesis Susa y Siomi.
... Cómo me gustaría encontrar un chiste bueno sobre este tema a la altura de este párrafo. no se me ocurre más que escribir fraxes en las que sustituyo la equis por la ese... prometo pensarlo bien y continuar este artículo cuando se me ocurra algo ingenioso.
... CONTINUARÁ.
Sin embargo ocúrreseme que los esehablantes pueden ser seres extradimensionales (o estradimensionales) y que están colados entre nosotros, como en la película matris. No somos capaces de reconocerlos hasta que hay una falla en el programa y sueltan la s por equis: !capitán! corremos el riexgo de xer esterminados!.
...Paciencia ya se ocurrirá algo (y no habría que olvidar a Malcom es).
A propósito, para probar la fidelidad de nuestros lectores los invitamos a terciar en esta construcción de la ese y la equis... si yu leiter.
RICARDO
Me encontré con Ricardo. Me gusta encontrarme con Ricardo porque estoy seguro que se da cuenta de cosas que otros no se dan cuenta. Ricardo es un buen escuchador. Pero el tema es que me dijo que había leído este blog.
A mi me gustaría llevar voladores en el bolsillo para cuando alguien me dice que ha leído el blogcutorio, porque yo tengo la idea de que soy uno de los pocos que leen el blog.
Se que ya he insistido sobre esto en otras partes, pero la alegría de saber que alguien ha leido el blog es cada vez primigenia, así que quiero agradecer a aquellos que, aunque no escriban en este lugar comentarios acerca de los artículos o de los comentarios de los artículos, los han leído y han hecho su reporte de sintonía de manera verbal.
Así que, Ricardo, María Isabel, Edwin, Andres, Luis Fernando (favor devolver los discos), Andrés, y todos los que han leído, leen o leerán este blog, un millón de Euros de Gracias.
Tengo la segunda parte de Don Alonso y las flores, próximo a salir, y una sugerencia de un corresponsal (Evelindo), de quien me he enterado de primera mano que lee este blog y que es un, espero, asiduo blogtor.
A mi me gustaría llevar voladores en el bolsillo para cuando alguien me dice que ha leído el blogcutorio, porque yo tengo la idea de que soy uno de los pocos que leen el blog.
Se que ya he insistido sobre esto en otras partes, pero la alegría de saber que alguien ha leido el blog es cada vez primigenia, así que quiero agradecer a aquellos que, aunque no escriban en este lugar comentarios acerca de los artículos o de los comentarios de los artículos, los han leído y han hecho su reporte de sintonía de manera verbal.
Así que, Ricardo, María Isabel, Edwin, Andres, Luis Fernando (favor devolver los discos), Andrés, y todos los que han leído, leen o leerán este blog, un millón de Euros de Gracias.
Tengo la segunda parte de Don Alonso y las flores, próximo a salir, y una sugerencia de un corresponsal (Evelindo), de quien me he enterado de primera mano que lee este blog y que es un, espero, asiduo blogtor.
jueves, 22 de julio de 2010
DON ALONSO Y LAS FLORES
Don Alonso es jardinero y yo soy un aspirante informal a taxonomista botánico (entiendase que me gusta saber el nombre de las plantas). He constatado que sabemos bastante poco del nombre de los árboles y las plantas, gente de ciudad. Como es de esperarse sabemos todas las marcas de carros pero no tenemos ni idea de cómo se llaman los árboles.
Cerca de donde trabajo hay unos árboles que tienen unas flores peludas, esféricas y blancas, además de unas vainas cafés, curveadas y rígidas en donde guardan su simiente. (ahí está su adn, y el adn no miente).
Fuí de la estación del metro a la universidad en donde trabajo y pregunté a varios transúntes el nombre del árbol, unas veces señalándolo, otras veces describiéndolo, pero nadie me sabía decir su nombre, algunos incluso, ni siquiera sabían que eso era un árbol (esto último es mentira).
Pero es verdad que varios encuestados no sabían el nombre. A varios encuestados les dije que no teníamos ni idea de los nombres de los árboles y todos coincidieron. Uno de ellos, un "colectivero" dijo que sabíamos más los nombres de los animales. Es cierto, sabemos más del gato que del abedul.
Después llegué a la portería (a cualquiera) y me dijo el portero, no el nombre del árbol sino el nombre del jardinero, indicándome además que a él podría preguntarle. Así fue. Pregunté a Don Alonso, pero nos equivocamos de árbol. Señalé uno parecido que no era y el me dijo que era el Clavellín. no tal vez no es ese... .... entonces puede ser el pisquín, la flor es roja pero no esta florecido. ... no, la flor no es roja, es blanca, es como una pelusita, hágase de cuenta un diente de león... ¿no? ...cuál será... -Por el metro hay muchos. -No, es que yo voy poco por allá.
Al día siguiente que fue más o menos dos días después cogí la flor y la vaina del árbol en cuestión y busqué a Don Alonso.
No lo encontré.
Le dejé un mensaje con la piscinera. Si ve a Don Alonso le pregunta que de qué arbol es esto.
Olvidé contar que antes le pregunté a un sociólogo, y nada.
Más tarde recibí respuesta. La piscinera intermedió, y me dijo: Carbonero. Así supe que él árbol se llama Carbonero.
Quiero recomendar muy especialmente el Carbonero. Sugiero hacer uso de él mirándolo.
Cerca de donde trabajo hay unos árboles que tienen unas flores peludas, esféricas y blancas, además de unas vainas cafés, curveadas y rígidas en donde guardan su simiente. (ahí está su adn, y el adn no miente).
Fuí de la estación del metro a la universidad en donde trabajo y pregunté a varios transúntes el nombre del árbol, unas veces señalándolo, otras veces describiéndolo, pero nadie me sabía decir su nombre, algunos incluso, ni siquiera sabían que eso era un árbol (esto último es mentira).
Pero es verdad que varios encuestados no sabían el nombre. A varios encuestados les dije que no teníamos ni idea de los nombres de los árboles y todos coincidieron. Uno de ellos, un "colectivero" dijo que sabíamos más los nombres de los animales. Es cierto, sabemos más del gato que del abedul.
Después llegué a la portería (a cualquiera) y me dijo el portero, no el nombre del árbol sino el nombre del jardinero, indicándome además que a él podría preguntarle. Así fue. Pregunté a Don Alonso, pero nos equivocamos de árbol. Señalé uno parecido que no era y el me dijo que era el Clavellín. no tal vez no es ese... .... entonces puede ser el pisquín, la flor es roja pero no esta florecido. ... no, la flor no es roja, es blanca, es como una pelusita, hágase de cuenta un diente de león... ¿no? ...cuál será... -Por el metro hay muchos. -No, es que yo voy poco por allá.
Al día siguiente que fue más o menos dos días después cogí la flor y la vaina del árbol en cuestión y busqué a Don Alonso.
No lo encontré.
Le dejé un mensaje con la piscinera. Si ve a Don Alonso le pregunta que de qué arbol es esto.
Olvidé contar que antes le pregunté a un sociólogo, y nada.
Más tarde recibí respuesta. La piscinera intermedió, y me dijo: Carbonero. Así supe que él árbol se llama Carbonero.
Quiero recomendar muy especialmente el Carbonero. Sugiero hacer uso de él mirándolo.
martes, 13 de julio de 2010
NO ES LO MISMO
Sentirse grandioso por hacer algo
a sentirse orgulloso de haber hecho algo
Reconocer la propia capacidad
al sentimiento de omnipotencia
La alegría que la manía
la tristeza que la depresión
El silencio que la paráisis
el movimiento que el desorden
a sentirse orgulloso de haber hecho algo
Reconocer la propia capacidad
al sentimiento de omnipotencia
La alegría que la manía
la tristeza que la depresión
El silencio que la paráisis
el movimiento que el desorden
martes, 6 de julio de 2010
SOBRE LA MEMORIA
De un cuento de Máximo Gorki (Chelkash), autor ruso que recomiendo.
Con tanto y todo que los rusos han vivido en ambientes tan fríos, es llamativo que sean muy expresivos y afectuosos entre los hombres, aunque la cita no tiene nada que ver con eso, es solo publicidad para que se acerquen a leer a nuestros vecinos rusos.
"La memoria, ese látigo de los desgraciados, reanima hasta las piedras de otros tiempos, e incluso en el veneno bebido en épocas pretéritas pone a veces unas gotas de miel..."
Con tanto y todo que los rusos han vivido en ambientes tan fríos, es llamativo que sean muy expresivos y afectuosos entre los hombres, aunque la cita no tiene nada que ver con eso, es solo publicidad para que se acerquen a leer a nuestros vecinos rusos.
"La memoria, ese látigo de los desgraciados, reanima hasta las piedras de otros tiempos, e incluso en el veneno bebido en épocas pretéritas pone a veces unas gotas de miel..."
martes, 29 de junio de 2010
COLECCIÓN DE EXPRESIONES...
Entre simpáticas, boletas, arcaicas.
Estaba "chateando" con un... digamos.... amigo, por llamarlo de algún modo y me solicitó muy comedidamente que si iba al centro le trajera una "monas" de un álbum de jet. Por alguna misteriosa razón me dió mucha risa esa expresión que no oía hace muchos años y que nunca llegué a utilizar, porque, entre otras cosas no tuve álbumes para mí solo, sino que eran compartidos con mis quince hermanos. A cada uno nos daban un sobre y como eramos tantos, después de que cada uno pegaba sus láminas, pues... se acababa el álbum, y a otra cosa -entre otras, yo digo "albun" y no "album" , que suena como a albúmina, una cosa que hay en la sangre. En todo caso, estoy haciendo una cruzada para coleccionar estas expresiones caidas en desuso o decaidas en su uso, o que nunca se usaron , o que solo usa mi amigo Evelindo Castañeda*
El nombre ha sido cambiado para proteger la identidad del aportante.
En resumen, primera de la lista,
MONAS: Sinónimo de láminas o de "CARAMELOS"
Gracias Evelindo por tu colaboración, esperamos nuevas colaboraciones de nuestros blogtores
Feliz fin de semana.
UNAS NUEVAS:
Estaba "chateando" con un... digamos.... amigo, por llamarlo de algún modo y me solicitó muy comedidamente que si iba al centro le trajera una "monas" de un álbum de jet. Por alguna misteriosa razón me dió mucha risa esa expresión que no oía hace muchos años y que nunca llegué a utilizar, porque, entre otras cosas no tuve álbumes para mí solo, sino que eran compartidos con mis quince hermanos. A cada uno nos daban un sobre y como eramos tantos, después de que cada uno pegaba sus láminas, pues... se acababa el álbum, y a otra cosa -entre otras, yo digo "albun" y no "album" , que suena como a albúmina, una cosa que hay en la sangre. En todo caso, estoy haciendo una cruzada para coleccionar estas expresiones caidas en desuso o decaidas en su uso, o que nunca se usaron , o que solo usa mi amigo Evelindo Castañeda*
El nombre ha sido cambiado para proteger la identidad del aportante.
En resumen, primera de la lista,
MONAS: Sinónimo de láminas o de "CARAMELOS"
Gracias Evelindo por tu colaboración, esperamos nuevas colaboraciones de nuestros blogtores
Feliz fin de semana.
UNAS NUEVAS:
- "La cara del santo es la que hace el milagro" (aracelly)
- Prefiero llegar breve para salir breve (breve por temprano)
sábado, 26 de junio de 2010
UN CUENTO DE JORDÍ SEBRIAN
Escuché esta y otras maravillas en "Literatura para oír", programa de la Universidad Pontificia Bolivariana. Se trata de cuentos de 100 palabras, del escritor catalán Jordí Sebrian. Tiene un blog en el que se encuentran cientos de estos cuentos de 100 palabras. Quiero "postear" uno de ellos, el que más me gustó y dejar el link para que lo visiten.
http://cienpalabras.blogspot.com/
http://cienpalabras.blogspot.com/
LA MUÑECA SUICIDA
Compré una preciosa colección de muñecas de porcelana, con sus vestidos exquisitos, sus originales sombreros, sus rostros únicos. Las puse en fila sobre sus soportes en lo alto de una estantería, y al día siguiente vi que una de ellas había caido, destrozándose. Comprobé que las demás permanecieran estables, pero por la mañana otras dos se habían suicidado. Intenté afianzarlas con alambres, pero fue inútil. Ya sólo me quedan dos. Esta tarde, mientras las aseguraba a sus soportes, capté por un instante la mirada fugaz de una de ellas, y supe, con certeza indemostrable, que no se trataba de suicidios.
viernes, 25 de junio de 2010
SOBRE LAS GANAS DE FUMAR

"Las ganas de fumar no se quitan fumando"
Un fumador inactivo
Hay fumadores que fuman y hay fumadores que no fuman. También ha existido uno que otro milagro de gente que ha dejado de ser fumadora.
Uno está por ahí parado, sentado, acostado, de cabezas, de cuclillas y le dan ganas de fumar. Así aparecen las ganas, cuando menos se lo espera. Pero llega un extraño momento cuando el fumador deja de fumar (no de ser fumador) en que prueba un cigarrillo y se da cuenta de que lo que el se imaginaba... no es. La experiencia real de fumar, no satisface el maravilloso ideal de fumar que se gesta en la cabeza, en la imaginación; y es que las imágenes de fumar son como del paraíso. Uno cree que va a fumar y que va a sentir bienestar. En el fondo el fumador busca bienestar cuando fuma. Recibe un bienestar a medias, o un bienestar con una cuota de malestar que logra reprimir o dejar de lado.
Cuando uno quiere fumar, quiere estar en las nubes. Ser leve, como el humo del cigarro, pero cuando fuma, eso le sabe maluco, depronto lo marea, depronto se siente tonto, depronto se siente como "un niño fumando" -como decía la campaña de "fumar no te hace grande". Habría que agregar, "fumar no te hace leve".
Hay pues una distancia entre el deseo de fumar (la representación alucinatoria del deseo, diría Freud) y el acto de fumar.
Si fumar fuera como uno se lo imagina, sería obligatorio fumar y los perseguidos y desplazados serían los no fumadores por mala leche, por no querer la levedad y la armonía. Así es la cosa. Lo otro es que cuando uno es fumador inactivo, a saber un fumador que no fuma pero que sigue teniendo deseos de fumar...
A lo mejor en el cielo los cigarrillos saben y producen el efecto místico que uno se imagina, quien sabe, a lo mejor en el cielo bajan al infierno a prender los cigarrillos, a lo mejor en el cielo no existen cigarrillos y nadie se acuerda... a lo mejor después de que pasen las ganas dejo de escribir estas tonterías.
Por otra parte recomiendo, como fumólogo profesional, que aquellos que tienen el hábito de fumar hagan de éste hábito un arte, ojalá hagan del acto de fumar un ritual sagrado, es decir que no fumen mientras fuman, que no hagan más que fumar, que no se distraigan haciendo nada distinto, en suma, que fumen con conciencia. Por que es que no hay fumar poquito ni mucho, sino fumar bien.
fuu
Uno está por ahí parado, sentado, acostado, de cabezas, de cuclillas y le dan ganas de fumar. Así aparecen las ganas, cuando menos se lo espera. Pero llega un extraño momento cuando el fumador deja de fumar (no de ser fumador) en que prueba un cigarrillo y se da cuenta de que lo que el se imaginaba... no es. La experiencia real de fumar, no satisface el maravilloso ideal de fumar que se gesta en la cabeza, en la imaginación; y es que las imágenes de fumar son como del paraíso. Uno cree que va a fumar y que va a sentir bienestar. En el fondo el fumador busca bienestar cuando fuma. Recibe un bienestar a medias, o un bienestar con una cuota de malestar que logra reprimir o dejar de lado.
Cuando uno quiere fumar, quiere estar en las nubes. Ser leve, como el humo del cigarro, pero cuando fuma, eso le sabe maluco, depronto lo marea, depronto se siente tonto, depronto se siente como "un niño fumando" -como decía la campaña de "fumar no te hace grande". Habría que agregar, "fumar no te hace leve".
Hay pues una distancia entre el deseo de fumar (la representación alucinatoria del deseo, diría Freud) y el acto de fumar.
Si fumar fuera como uno se lo imagina, sería obligatorio fumar y los perseguidos y desplazados serían los no fumadores por mala leche, por no querer la levedad y la armonía. Así es la cosa. Lo otro es que cuando uno es fumador inactivo, a saber un fumador que no fuma pero que sigue teniendo deseos de fumar...
A lo mejor en el cielo los cigarrillos saben y producen el efecto místico que uno se imagina, quien sabe, a lo mejor en el cielo bajan al infierno a prender los cigarrillos, a lo mejor en el cielo no existen cigarrillos y nadie se acuerda... a lo mejor después de que pasen las ganas dejo de escribir estas tonterías.
Por otra parte recomiendo, como fumólogo profesional, que aquellos que tienen el hábito de fumar hagan de éste hábito un arte, ojalá hagan del acto de fumar un ritual sagrado, es decir que no fumen mientras fuman, que no hagan más que fumar, que no se distraigan haciendo nada distinto, en suma, que fumen con conciencia. Por que es que no hay fumar poquito ni mucho, sino fumar bien.
fuu
PRIMERO QUE TODO TENGAN USTEDES...
"Primero que todo, tengan ustedes muy buenas tardes. En el día de hoy venimos ofreciendo este rico y delicioso caramelo masticable, el cual, tiene un valor y un precio de $200. Para mayor economía, los tres le valen quinientos. Recuerde, uno le vale doscientos, tres por quinientos. La dama, o el caballero de buena voluntad que me desee colaborar, Dios se lo ha de pagar.
... y colabórenos con los papeliltos para que el señor conductor nos deje seguir trabajando."
Es probable que esta pieza literaria, de la poética de nuestras urbes, y en particular de nuestros buses, un poco distantes, un poco diferentes a los buses de nuestros hermanos ingleses o alemanes, sea conocida por nostros.
Cuando narramos esta pieza, a quienes nos acompañan les da un poco de risa. Ver nuestra cultura nos genera un poco de risa. Y es una risa bondadosa. Sin embargo, no somos muy conscientes del valor cultural, y especialmente literario de este guión que muchos muchachos recitan en los pasillos de los buses. El guión es casi siempre el mismo, aunque hay diferencias. Hay otros guiones. Suponemos que en este aprendizaje de venta y marketing en buses hay escuelas establecidas con supuestos filosóficos centrales y de cuyos supuestos se deriva el discurso, sus valores, su estructura y sus estrategias lingüísticas de sugestión o de... (no recuerdo la palabra, pero en todo caso se trata de cómo lograr que a uno le compren).
Otra consideración, literaria, es que ahora vemos este discurso de los buses como cosa vana, por cotidiana. Tal vez dentro de 50 años resucitaremos a un Tomás Carrasquilla que escriba estos discursos y entonces nos daremos cuenta de su valor y nos emocionaremos lo indecible, así como nos emocionamos con "En la diestra de Dios Padre".
Por lo demás, conozco a alguien que sabe de música y que me ha hecho la promesa más o menos informal de que puede musicalizarlo. Yo lo espero con ansia, para que nos demos cuenta de la belleza y del valor de esa lírica.
Y recuerde: uno le vale doscientos, tres en quinientos. Una moneda no lo empobrece a usted ni me enriquece a mí.
... y colabórenos con los papeliltos para que el señor conductor nos deje seguir trabajando."
Cuando narramos esta pieza, a quienes nos acompañan les da un poco de risa. Ver nuestra cultura nos genera un poco de risa. Y es una risa bondadosa. Sin embargo, no somos muy conscientes del valor cultural, y especialmente literario de este guión que muchos muchachos recitan en los pasillos de los buses. El guión es casi siempre el mismo, aunque hay diferencias. Hay otros guiones. Suponemos que en este aprendizaje de venta y marketing en buses hay escuelas establecidas con supuestos filosóficos centrales y de cuyos supuestos se deriva el discurso, sus valores, su estructura y sus estrategias lingüísticas de sugestión o de... (no recuerdo la palabra, pero en todo caso se trata de cómo lograr que a uno le compren).
Otra consideración, literaria, es que ahora vemos este discurso de los buses como cosa vana, por cotidiana. Tal vez dentro de 50 años resucitaremos a un Tomás Carrasquilla que escriba estos discursos y entonces nos daremos cuenta de su valor y nos emocionaremos lo indecible, así como nos emocionamos con "En la diestra de Dios Padre".
Por lo demás, conozco a alguien que sabe de música y que me ha hecho la promesa más o menos informal de que puede musicalizarlo. Yo lo espero con ansia, para que nos demos cuenta de la belleza y del valor de esa lírica.
Y recuerde: uno le vale doscientos, tres en quinientos. Una moneda no lo empobrece a usted ni me enriquece a mí.
martes, 22 de junio de 2010
CALENTANDO EL BRAZO

Dice Don Gabriel, que en su oficio de escritor, hay que calentar el brazo, es decir, escribir, porque cuando uno deja de hacerlo como que se entiesa, como que ya le queda más difícil volver a escribir. Y si eso le pasa a Don Gabriel, que es premio nobel de literatura, que diremos de un aspirante a aprendiz...!
Sin embargo, aunque los dos tenemos la misma necesidad de escribir para calentar el brazo, hay una minucia que a veces nos separa, y es que probablemente a él sí se le ocurren cosas para escribir en tanto a mí, una de las cosas que más se me ocurren escribir es precisamente que no se me ocurre nada para escribir, y aquí estaría listo mi calentamiento, pero que no habría llegado a una temperatura adecuada de trabajo. El calentamiento también implica cierto calentamiento.
Así que diré que estoy naúfrago de una siesta de medio día, y que ese naufragio es como todos los naufragios, una sensación de tristeza y de desasosiego, pero también una alegría de haberse salvado de los tumultousos arrebatos del sueño, uno empieza a caminar dando tumbos y siente esa nostalgia de ese lugar en donde no hay nostalgias, a saber el sueño, y después atiendo el canto de gallo del teléfono y no señora, no se encuentra quiere dejarle algún mensaje, y después los negocios, estoy vendiendo un planeta de medianas dimensiones, con vista a la tierra, y entonces averigue como está de impuestos y de voluntarios, y vamos aterrizando, y hay que calentar, pero como verá usted señor lector todavía estoy un poco dormido y las ideas se van entremezclando y la realidad se confunde con la otra, y qué mas.... esperaré a aterrizar.
viernes, 18 de junio de 2010
CONVERSACIÓN CON DON JUAN
Estuve ayer hablando con Don Juan. Y no se trata de "un" Don Juan, de quien tenemos algunas noticias de sus oficios amorosos, sino simple, pero profundamente, Don Juan.
Don Juan es un Maestro. Los maestros son fáciles de identificar; su identificación dura menos de un par de segundos. Hay maestros de todos los pelambres, pero Don Juan es un maestro cuya principal herramienta pedagógica es la mirada.
La primera vez que lo ví me impresionó su mirada, una mirada amplia, cuidadosa, una mirada llena, una mirada, como toda mirada, difícil de nombrar con justicia.
La mirada de Don Juan le dice a uno que si uno es capaz de decir lo que verdaderamente cree y siente, encuentra eco en él. Es una mirada que lo condiciona a uno a ser honesto con lo que uno dice.
Don Juan es un enamorado, hasta donde me consta, del conocimiento. Lo veo paciente, ordenado, cuidadoso.
Don Juan y yo empezamos una conversación ayer sobre un montón de cosas, conversación que fue aplazada por otras urgencias como la celebración de un heterocumpleaños, el teléfono, el cercáfono, en fin, por cualquier cosa digna. Nos dijimos, sin decir, que después seguíamos, y cada uno tomó su camino.
Nos volvimos a ver a las seis de la tarde, a la hora de la despedida.
Me dijo Don Juan riendo, que eso era lo bueno de terminar las conversaciones. Yo también me reí y quise decirle algo ingenioso y cierto. No pude hacerlo, pero después le dije, ya sin estar él, que lo bueno de las conversaciones interrumpidas era que siempre habría una excusa para seguirlas y que la buena conversación nunca termina, como espero yo que no termine la nuestra, como nunca termina, como el enseña, el conocimiento.
Por otra parte, voy a pedirle que me de algún trabajito o al menos una tarea, una tareíta, para poder aprender de él.
Don Juan es un Maestro. Los maestros son fáciles de identificar; su identificación dura menos de un par de segundos. Hay maestros de todos los pelambres, pero Don Juan es un maestro cuya principal herramienta pedagógica es la mirada.
La primera vez que lo ví me impresionó su mirada, una mirada amplia, cuidadosa, una mirada llena, una mirada, como toda mirada, difícil de nombrar con justicia.
La mirada de Don Juan le dice a uno que si uno es capaz de decir lo que verdaderamente cree y siente, encuentra eco en él. Es una mirada que lo condiciona a uno a ser honesto con lo que uno dice.
Don Juan es un enamorado, hasta donde me consta, del conocimiento. Lo veo paciente, ordenado, cuidadoso.
Don Juan y yo empezamos una conversación ayer sobre un montón de cosas, conversación que fue aplazada por otras urgencias como la celebración de un heterocumpleaños, el teléfono, el cercáfono, en fin, por cualquier cosa digna. Nos dijimos, sin decir, que después seguíamos, y cada uno tomó su camino.
Nos volvimos a ver a las seis de la tarde, a la hora de la despedida.
Me dijo Don Juan riendo, que eso era lo bueno de terminar las conversaciones. Yo también me reí y quise decirle algo ingenioso y cierto. No pude hacerlo, pero después le dije, ya sin estar él, que lo bueno de las conversaciones interrumpidas era que siempre habría una excusa para seguirlas y que la buena conversación nunca termina, como espero yo que no termine la nuestra, como nunca termina, como el enseña, el conocimiento.
Por otra parte, voy a pedirle que me de algún trabajito o al menos una tarea, una tareíta, para poder aprender de él.
Y RESUCITAMOS AL TERCER MES...

Si antes eran pocos los parroquianos virtuales que visitaban esta esquina, ahora sí estoy completamente seguro de que ya no queda de el ni el recuerdo. Sin embargo, he vuelto a convocar la energía para atraer lectores, mejor, lecto-escritores... blogtores.
Quiero contar que me fuí del aire porque me emborraché y me avergonzé de mi mismo.
Ahora que ha pasado ese guayabo neuromoral, pues he decidido volver a las canchas, con mucha pena de mi y de todo, pero ya se me pasó.
He creido que quien escribe este blog ha tenido un cariz, una intención, un trasfondo, una transversalidad (como nos gusta decir a los académicos) humorística, humorístico.
Pero, como los actores, no quiero ser "encasillado" o, como sucede siempre, encasillarme a mí mismo -a pesar de que gustan las casillas-. Entonces me quiero dar la licencia de ser un poco más serio, porque tanto "humor" cansa y por otra parte el humor no es nada si no se da en contraposición o en el contexto de la seriedad.
Todo este cuento -no puedo evitar dar explicaciones- (amo y odio las explicaciones), para reemprender el camino antaño truncado del blogcutorio. Voy a volverlos a "joder" para que sigan leyendo y comentando este blogcutorio hecho con eso que llaman amor y además con materiales reciclables (¿a dónde van a parar los archivos eliminados de la papelera de reciclaje? ¿estaremos haciendo basura virtual?), y además hecho con material orgánico (yo).
Les recomiendo de toda pupila el artículo que sigue: Conversación con Don Juan.
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