sábado, 12 de abril de 2014

Apenas palpita mi corazón de brea. Pero no desespero. Me doy cuenta de que un ciclo me vive, y espero, como la camisa ahogada en la Whirlpool, que el tambor convulsione, que un diluvio de jabón se cierna o que caiga un rayo del alambre.


La cafeína se demora en explotar. 

viernes, 24 de enero de 2014

Cosechando guitarras...

jueves, 23 de enero de 2014

EL VECINO NUEVO

Al barrio llega un nuevo vecino. Es silencioso. Nunca se le oye música ni conversaciones, ni cacharros chocando en la cocina ni vaciar el retrete, nada. No hace ningún ruido. Los vecinos empiezan a preocuparse; no porque crean que está muerto o algo por el estilo. Ven que sale por las mañanas y entra por las tardes. Cuando se lo encuentran él hace una pequeña genuflexión, dobla un poco la cabeza hacia abajo. Parece amable.

Después empieza a causar fastidio entre sus vecinos. Es el único del barrio que no pone el equipo de sonido a todo volumen. No discute airadamente con su esposa y/o hijos, nada.

Cuando los vecinos hacen sus fiestas con vallenatos a todo volumen a altas horas de la noche, encuentran que el vecino no hace ningún ruido, ni siquiera va a quejarse aunque a veces le suben un poco más el volumen para provocarlo, para generar en él algún sonido. Preocupados, llaman a la policía. Les perturba el silencio del vecino. A la policía le parece sospechoso. Llegan en su patrulla que ulula a todo decibel. Tocan a la puerta del vecino. Este abre la puerta. El policía con la libreta en la mano le espeta el protocolo. El tipo escucha y asiente. A la pregunta sobre si es mudo responde negando con la cabeza. El policía le advierte ‒levantando el dedo índice‒ que en lo sucesivo haga más bulla, usted sabe, el bien común por encima del bien individual…

El vecino no hace caso de la advertencia y se enterquece en su silencio. Pero las cosas empeoran. Ahora su silencio empieza a ser contagioso. La señora que se queda en la casa todo el día de pronto le baja un poco el volumen a Cristal Estéreo. A la semana ha dejado de oírla por completo. El televisor sigue el mismo comportamiento. Solo se admite la vibración de la nevera. El marido de la señora también empieza a ser más silencioso. Al principio habla más bajo, solo lo necesario. Después la casa vecina empieza a hacerse tan sospechosa como la casa del vecino silencioso. Los demás vecinos empiezan a rumorear pero, cosa curiosa, empiezan a rumorear en un tono más bajo del habitual. Siguen rumoreando para no perder la costumbre y se empeñan, cada vez más a su pesar a subir el volumen de radios y televisores. Pero esto solo dura un par de semanas. Radios, televisores y megáfonos se van silenciando paulatinamente. Inclusive, cosa que llama la atención de los medios de comunicación (que ninguno de los vecinos utiliza a no ser por la prensa cuyas páginas pasan con el mayor sigilo posible) los automóviles, camiones y motocicletas que pasan por los dominios del barrio se silencian. Los conductores y pasajeros apagan motores y empujan los vehículos a lo largo de la cuadra que ocupa la manzana.  Los únicos que hacen caso omiso de la peste silenciosa, son los pájaros que en cambio cantan a todo pulmón, parece que compensan el ruido de otros lugares, parece que ya no cantan sino en el par de manzanas.

Después son tres manzanas las que sucumben al silencio. Nadie llama a la policía. Los teléfonos se han convertido en un adorno interesante, en una especie de nostalgia inconsciente.

Pasados dos meses el vecino se va de la casa, la devuelve a la inmobiliaria. Sin que él lo sepa, todos se reúnen y hacen una fiesta de despedida a la que no lo invitan. Hacen un baile. Los pájaros se encargan de la música.

lunes, 30 de diciembre de 2013

ESCENAS DE SUPERMERCADO

El alcalde de la ciudad también va de compras al supermercado local como cualquier ciudadano de a pie: toma un trevejo de la góndola, lo examina, lo valora, mira el precio…
Sin embargo, a diferencia del ciudadano de a pie, no va empujando el carrito de mercado. Alguien que viene detrás de él lo empuja, y no es una señora como suele ser. Es un guardaespaldas.
Va pasando un funcionario del supermercado. Se despide de otros dos funcionarios. Va caminando y me da la espalda. Yo lo veo y le digo en voz alta ‒sin que él me escuche por supuesto‒: “subite esos pantalones por amor a Dios”. Los lleva caídos. Parece, como dice un amigo mío, que ha dejado el culo olvidado en los otros pantalones.
Pasa una negra hermosa y yo hago ese gesto difícil de describir que consiste en estirar los labios, los dientes casi cerrados deteniendo la lengua y aspirando una bocanada de aire (si se hace por mucho tiempo los dientes se secan) Después digo: ¡Eh avemaría qué negra!



Como estoy tomando café me da por orinar. Veo a un tipo ‒iba a decir un negro pero no me parece preciso el concepto‒ que me da la espalda. Está con una viejita ‒creo que es su madre‒. Veo la espalda del tipo y pienso en describir la banda tejida con la que se sujeta el pelo de la cabeza (tengo horror a la palabra “cabello”) pero dudo: No sé si describir la banda o ir al baño a orinar. Mientras dudo y tomo la decisión el tipo se va. Supongo que para el baño.



Pasa una mujer que despierta mi instinto sexual. No puedo describirla bien en este momento, se ha ido mientras escribía lo del moreno con la banda tejida ‒no se pueden hacer dos cosas al mismo tiempo‒. La mujer se acerca a la barra del café. Sin duda pide algo. Cuando atraviesa mi campo visual la miro: lleva una falda larga. Siempre me ha gustado que las mujeres las usen y además lleva una camiseta que deja ver su vientre y sus hombros sin estorbos. Le obsequio una mirada fija y sostenida, una mirada semipenetrante. Una mirada de esas que a uno no le importa que la mujer se dé cuenta que es una mirada de deseo. Parece que ella recibe la mirada, ¡qué bien!, a eso le llamo yo cultura sexual: Saber dar y recibir una mirada de deseo que se queda ahí, que satisface, como decía S. Freud, una pulsión parcial.

Ahora que lo recuerdo la mujer pasa dos veces: una cuando va a comprar el café. Otra cuando se aleja con el botín. Acabo de caer en cuenta también que he olvidado retener la imagen del culo en mi memoria. Quizá fue más prominente, más impactante, el escote tipo “strapless” (tampoco me gusta esa palabra. Me parece que pertenece al argot femenino y hago todo lo posible por huir de mis identificaciones femeninas).

Desde entonces no ha vuelto a pasar otra mujer que excite mis instintos sexuales.

¿Una mirada libidinosa puede ser respetuosa? Yo creo que sí.


Otra escena interesante: Una señora empuja a otra señora “de edad” (como si fuera posible no tener edad) que va en una silla de ruedas. Al mismo tiempo la señora de edad empuja un carrito de mercado ¡pero no cualquier carrito! Se trata de uno de esos carritos que tienen forma de carrito de niños. La escena sería completa, increíble, si en el carrito fuera también metido un niño. A ver si la próxima vez se ponen en ello para satisfacer el apetito de observadores, fotógrafos y  coleccionistas de curiosidades.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Fue una falsa alarma, dijeron, después de abandonar el lugar de los hechos, los policías de mentiras.

martes, 10 de diciembre de 2013

No es que me hagas falta. Es que experimento un síndrome de abstinencia de ti.

No de otro modo podía ser. El falsificador, después de siete años de huir de la justicia fue apresado con una orden de captura falsa.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Esta mañana, muy cerca de mi casa ‒a veces no podemos creer que la respuesta a nuestras súplicas se encuentre literalmente a la vuelta de la esquina‒ encontré mi respuesta:


 

SOLTERITAS
$500
 

 
 
Escogí la más dulce; nos hemos mirado a los ojos y hemos acordado, sin dilaciones, cambiar lo más pronto posible nuestro estado civil.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Por más mal hecho que esté, quedo mejor hecho que si no lo hubiera hecho
Por lo general la mujer más hermosa del mundo no existe; aunque existirán excepciones...

domingo, 29 de septiembre de 2013

El baño siempre me ayuda. Pero olvido que el baño me ayuda para recordar, cuando el baño me ayuda, que lo hace. Gozo inventando la rueda todos los días.

viernes, 20 de septiembre de 2013

...Y a aquel pueblo violento llegó una horda de pacifistas...

sábado, 14 de septiembre de 2013

Que la inspiración te sorprenda jugando

jueves, 5 de septiembre de 2013

Soy una especie de payaso razonante
Es muy humano ser inhumano

jueves, 29 de agosto de 2013

Uno es una güeva cuando piensa que lo es -aunque no lo sea-... aunque también pensar que uno lo es no siéndolo es un signo de que, al final sí es una güeva.

martes, 27 de agosto de 2013

Señorita: Reciba mi más sentido bésame

jueves, 8 de agosto de 2013

TDAH

No es que sea distraído. Es que me concentro en muchas cosas por breves períodos de tiempo

martes, 23 de julio de 2013

Los Azules

De todos los gallinazos, los que más le gustaban eran los azules... Y no es que los rojos estuvieran mal porque el rojo es el color del amor y de las comidas rápidas y eso... pero los azules... con ese brillo que les daba el sol y que les sacaba a la fuerza destellos de verde colibrí... Por eso sacaba la carne recién descompuesta de la nevera y se sentaba a alimentarlos, a disfrutar de la gracia de sus saltitos y de sus peleas fingidas al arrebatarse un tendón, un músculo, algún órgano esponjoso...

Lo otro era verlos volar. Pocas aves demuestran mayor suavidad, especialmente los azules, cuando el cielo cambia su habitual morado por el infrecuentísimo azul y solo atinan a aparecer con nubes de fondo, estas sí blancas desde siempre y hasta el fin de los tiempos.

Los azules... los azules.

lunes, 15 de julio de 2013

No tenía ánimos ni para ser pesimista

miércoles, 10 de julio de 2013


...Y frustré sobre ti todas mis volcaciones

sábado, 15 de junio de 2013

Deja todo ese futuro en el pasado.

viernes, 24 de mayo de 2013

Una frase profunda

!Qué hueco tan hondo!
Le gustaban los cisnes: su cuello largo de suave blancura. Le gustaba verlos en el lago, en los estanques artificiales, reflejados en el cristal del agua, y sobretodo las puestas de sol detrás de la forma misteriosa del cisne. Le gustaba el encuadre de los cisnes en su visión. Siempre están en el centro, pensaba. Cuando no hay centro todo está en el centro.  Y luego el sutil pataleo del cisne en el agua convertido en silenciosos desplazamientos, como barbera en mantequilla. Le gustaban los cisnes y las cisnas. Se consideraba a sí mismo el más apasionado de los cisneastas.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Todos sabemos todo de todos

miércoles, 1 de mayo de 2013

Desganado, hastiado, inapentente,

aburrido, cansando, harto...

Eran unos sinónimos...

Sin ánimos.

jueves, 18 de abril de 2013


-Oye, -le dijo halándole la manga de la camiseta- Te has parado en mi ego…

-Qué pena, no lo había visto

¿Cómo?, se preguntó, ¿es que no era lo suficientemente grande para verlo?

-Es que es muy grande…

-Ah… No fue mi intención.

-Realmente no es gran cosa, pero el asunto es que se demora mucho para curarse. La otra vez se demoró como un mes. Algunas veces ha durado años… 

-Ah, ¿Y no ha buscado de pronto uno más chiquito?

-Eso me han dicho varias veces, lo que pasa es que me gusta así grande, para poderlo mostrar. Viera usted, ya lo he llevado a varias exposiciones y me siento muy orgulloso de él. El problema es que entre más grande más frágil… ¡Y duele!, y tampoco puede uno deshacerse de él a la fuerza porque es peor. Más lucha por conservar su lugar. En el fondo, aunque es muy grande es como un niño. Lo único que necesita es que le soben la cabeza cuando se raspa las rodillas o se cae del triciclo. A veces hasta me río de él, es mi compañero desde hace muchos años. Debo tenerle paciencia. 

martes, 16 de abril de 2013

LA SELVA DE BALDOSA

La mujer pequeña, morena, vestida de leopardo, con tacones altos y plataforma. No sabía que existía esa combinación. Pensé que con los tacones era suficiente. Pero además tienen plataformas… bueno, pensé que la mujer tal vez, sin los tacones de plataforma sería muy bajita, tal vez no alcanzaría la altura de la taquilla del banco en el que estábamos haciendo la fila. Contemplo la falsa piel de leopardo, también la verdadera de la mujer. Medito. Viene a mi mente el hombre primitivo, el hombre de las cavernas que se vestía con pieles de animales. Pienso en la transferencia de poder del vestido. Ponerse una piel de leopardo podría significar muchas cosas: en principio, un signo de la habilidad para atrapar un animal de estos sin ser antes devorado. Un trofeo de caza. Un símbolo de la superioridad –al menos en una ocasión– del homo sapiens sobre la panthera pardus. El hombre que se ponía la piel gozaba de respeto. La mujer que se la ponía era la mujer del hombre que merecía respeto. Seguramente no era lo mismo ponerse una piel de mamut que una de leopardo o de mono o de bisonte… El traje del animal transmite las propiedades del animal. Y allí vemos, muchos siglos después –hace 4 millones de años que el homo erectus medra en estas tierras– a una señora haciendo fila en un banco que utiliza lo último en tecnología. Me doy cuenta de que la supuesta piel de leopardo es realmente una tela de algodón estampado –a la mujer le parece extraño que un desconocido toque su vestido para comprobar el material del que está hecho. 

Miro a los demás hombres de la fila para ver quién contempla a la leoparda: Hay bastantes, unos cuatro o cinco pero solamente dos, los especímenes más viejos, la contemplaban con una relativa atención. Es lógico, ellos están más cerca de la época en que se ponían los trajes originales de leopardo, aunque más lejos de la época de cazar leopardas en las filas de los bancos. 

La mujer transmite de manera inconsciente un mensaje felino: !No te acerques! o, acércate, pero debes saber que soy salvaje y puedo matarte. La fila avanza. La mujer llega a su puesto en la ventanilla blindada. Saca de su cartera, esta no de leopardo ni de culebra ni de animal, una tarjeta de plástico que pasa por un dispositivo lector. La cajera le entrega un fajo de billetes. La mujer mira disimuladamente a los lados mientras guarda su dinero en el bolso de piel lisa. Da las gracias a la cajera. Solo un observador entrenado, un etólogo como yo, puede darse cuenta del imperceptible gesto de temor de la cajera que le responde un “con mucho gusto” mientras se quita una pelusa de su camisa estampada de piel de zebra.


LOS BAÑOS


Que no les funciona el trinquete y uno está a la espera de que le abran. Trata de detener la puerta con una mano pero queda lejos, trata con el pie pero la posición resultante impide acometer la tarea. Aunque hoy he pensado algo diferente. Estar preparado para la apertura, recibir al huésped sorpresivo: ¡Hola!, con alegría, con un gesto amigable. Total ¿no es algo que todos hacemos? así nos veamos un poco estúpidos con los pantalones abajo, no como para una revista de moda. Aunque podría ponerse de moda siempre y cuando un personaje famoso, una Britney Spears digamos, se fotografíe para la portada de una revista en esa posición, coqueta, mientras tiene los calzones de Gucci abajo, sonriendo y haciendo un gesto de picardía. Entonces todos tomándose la misma foto para el Facebook.

La musicoterapia, ciencia joven o no tan joven porque todo lo joven resulta al fin milenario, ha descubierto que hay cierto tipo de música que ayuda a diferentes males o padecimientos. Se ha descubierto que la tocatta y fuga y algunas sinfonías de Vivaldi son buenas para la digestión. Para acelerar lo que –hemos aprendido en los comerciales de yogourt y en los de cereales– se llama tránsito lento. Así, existe un nuevo servicio, una nueva opción laboral en los baños públicos: el cantador de la digestión. Se trata de un hombre o una mujer –según se trate del baño de los unos o de las otras– que entona las arias correspondientes para un proceso eficaz: “El vals de la expulsión”, “Despedida”, “Que la fuerza te acompañe” (adaptación de la guerra de las galaxias), entre otras. Los clientes, agradecidos, dejan caer algunas monedas en un recogedor de basura que el armónico catalizador de la expulsión asoma en el espacio que deja la puerta con el piso, ese mismo que deja ver los pantalones caídos del cliente. Algunos clientes, incluso, llegan a aplaudir, no se sabe si por la interpretación musical, por una victoria más del hombre sobre el estreñimiento o por la situación general, toda vez que, como se sabe, el todo es más que la suma de las partes.

miércoles, 27 de marzo de 2013


Conocí un 1 cuyos 2 tenían un 3 por los 4 pues pensaban que los 4 seguían viviendo entre los 2

jueves, 14 de marzo de 2013


Un café espresso, una soda, un paquete de malboro rojo de diez… Acuérdate de mí. Se lo dijo como una súplica. Las veces anteriores lo habían dejado abandonado, con el pedido en la boca, ilusionado, pensando que su pedido iba a llegar, que era verdad, que era una ley, que al hacer el pedido se entendía que iba a ser dado, pero no había sido así. 

Las otras veces era solo un espresso. Ni siquiera consultaba la carta que en ese café parecía una especie de biblia, una especie de cuadernillo, de librillo, de cuajar… Una carta tan larga, con diseños tan profundos y filosóficos que uno se perdía entre tanta información. Le faltaba un índice, pensaba.

Había pedido un café espresso otro día. Se fue. Nunca se lo trajeron. Volvió al mes y a los cinco minutos de llegar le dijeron: su café… Qué velocidad –pensó–… solo cinco minutos, ¡y no he pedido nada!… Era el mismo café que había pedido un mes antes.

miércoles, 6 de marzo de 2013

FREO

Qué día tan freo; día entre frío y feo

FRÍO

Qué frío el que está-va-a-hacer-siendo...!

viernes, 1 de marzo de 2013


  Se sentó en el excusado. Sin libros o revistas para leer se ocupó de contemplar el rollo de papel higiénico que estaba encima del lavamanos. Azul. El lavamanos. Recordó a Faulkner: Si miras algo atentamente termina por volverse interesante. 
  
  Primero vio el rollo en conjunto —el bosque, no el árbol—, y notó que el extremo libre de papel se torcía diagonal sobre el rollo. Le pareció un bonito detalle, como en los hoteles en donde una camarera se ocupa, por una miseria, de cuidar detalles de ese tipo. Imaginó el papel higiénico de la casa de la camarera; no muy chick. Después enfiló hacia los detalles: el rollo estaba lleno de puntitos. Diseño, pensó. Y a continuación descubrió, como una revelación, como esas imágenes computarizadas que se ven al rato después de mirar a cierta distancia, que había flores. Papel higiénico con puntitos y flores diseñadas. Se alegró. Pensó en qué otras maravillas se esconderían detrás de la ceguera de la costumbre: la lavadora; cantaba su monótono y rítmico traqueteo. Compases de cuatro por cuatro: tac tac tac tactac tac tac tac... Tenía ya la banda sonora del papel higiénico; flores y tac tac tac… Celebró la luz —sutilmente oscilante, aunque más rápida que la lavadora— y salió del baño haciendo gestos de director de orquesta, guiando el tempo de la lavadora. Lo esencial es invisible a los ojos, se dijo recordando una de las miles de presentaciones de power point que había recibido de Johnbo.

domingo, 17 de febrero de 2013

¿Por qué alguien habría de odiarme?

¿Por qué alguien no habría de odiarme?

lunes, 4 de febrero de 2013

Mujeres

Es que hasta las feas son bonitas...!

lunes, 14 de enero de 2013

En vez de jugar al cien preocuparse

jugar al siem-pre ocuparse

martes, 1 de enero de 2013

La yuca frita es una de las formas de la felicidad
Soy la mejor versión de mi porque soy la única

martes, 25 de diciembre de 2012

Perdí mi cédula original.
Saqué un duplicado
Después de tener el duplicado apareció la original
Ahora tengo dos cédulas:

Tengo doble ciudadanía


No le quedó más remedio que acostarse en su cama mendigo size

ESTRELLA

Fugaz...

¿O no fugaz?

domingo, 16 de diciembre de 2012

El silencio es la plegaria del obsesivo

LA VENGANZA DEL JARDINERO

Sembró flores en todos los ceniceros a cambio de las colillas que arrojamos en su jardín
Ayer vi a la mujer de mis sueños.

Qué lástima haber estado dormido.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

A Susana Medina


Si los hoyuelos mataran...

sábado, 8 de diciembre de 2012

Después de responder todos los e-mails que su e-job requería, consultó el saldo de su e-card para hacer un poco de e-commerce en ebay en donde compró un e-book con el propósito de hacer un poco de e-learning. Apagó el computador y se fue para su casa el e-nano.

jueves, 6 de diciembre de 2012

TARDEANDO

Iba una psicosis caminando por la calle, entró a la tienda de la esquina, compró un paquete de cigarrillos, fumó un par y llamó por teléfono.

A los cuarenta y dos minutos llegó una neurosis recién motilada acompañada de una histeria conversiva en vacaciones y de una sociopatía que había acabado de llegar de Coveñas.

Allí estuvieron, pasaron la tarde, hablaron de sus cuitas y sus descuitas y al final cada una pagó su parte; la esquizofrenia tomó el dinero y les devolvió. Ellas partieron la devuelta y se fueron, las que podían, a dormir a sus casas.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Bendito seas tiempo que vas amellando las aristas de la memoria...

martes, 27 de noviembre de 2012

Que estar con otro no sea la negación de la soledad sino la afirmación de la compañía

lunes, 26 de noviembre de 2012

Por más mal que lo haga yo, lo hago mejor que el que no lo hace

ACTA

Orden del día:

!Despertar!
Triste el punto (.)  que desconoce el placer de la cursiva...

jueves, 22 de noviembre de 2012

Este frío si es de pura pica!

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Ayer vi en la televisión la mujer más bonita del mundo (Hay múchísimas mujeres que son la mujer más bonita del mundo).

Es frustrante la belleza televisiva porque no es interactiva.
Una cosa es tener quien te escuche y otra cosa, mucho mejor, es tener a alguien que le guste escucharte. Eso es un amigo.
La manía es una rabia disfrazada de alegría
Hijueputiar al otro es una manera de humanizarlo

lunes, 19 de noviembre de 2012

Érase un caracol muy fuerte y molusculoso

NUEVO LIBRO, LANZAMIENTO

Después del Éxito de

Ami, el niño de las estrellas y
Ami regresa,

No se pierda el lanzamiento de este nuevo título, con seguridad un Best seller,

Ami... no me jodan!
Querido Dios:

El frío de ayer... sí comé mierda...

domingo, 18 de noviembre de 2012

LA OBRA MAESTRA


Después de varios años encerrado en su casa de playa alejada de la civilización, escribió quizá una de las obras más grandes de la literatura universal.  Eso le causó una gran felicidad por el esfuerzo, el deber cumplido y esas cosas. Después le contaron que el Quijote ya lo había escrito Cervantes y eso le quitó un poco su felicidad por el deber cumplido, el esfuerzo y esas cosas.

FRÍO

Este frío que parece hecho de aposta para congelar las narices
este frío inventado para multiplicar la soledad, cocinar resfríos y estrangular gargantas.

Este frío que se ríe con dientes helados de la torpeza inmóvil de la chaqueta y propina solitarias caricias on the rocks...

Sé que lo merezco.
En otro tiempo fui esbirro del diablo, calderero
y pago este karma sin bufandas, desguantado,
bufando de frío.



sábado, 17 de noviembre de 2012

AVISOS PARROQUIALES

El título de la entrada lo ha dicho casi todo: Lo del blog de chistes, quiere decir, como aparece en una de las columnas de este blog (las propagandas se diría, los "gadgets") que este blog tiene un ¿hermano? ¿hijo? o un conocido al que se le atribuye paternidad o maternidad, y que trata exclusivamente de los chistes de este autor. El vínculo es : chistesblogcutorio.blogspot.com

En rigor -le escuché decir a un psicoanalista-, nadie se inventa un chiste. El chiste es un producto del inconsciente. Lo que sí hace el que se los arroga es darle un "ropaje" de coherencia. Toda esta explicación es innecesaria a la hora de disfrutar -o de desdeñar- los chistes del blog.

Lo otro es que el blogcutorio tiene una nueva opción que es seguirlo por correo. Esto evitará, en estos tiempos de altas velocidades tomarse el tiempo de visitar el sitio. Nos gusta que lo visite pero no moriremos si no lo hace, así que está esa otra opción. Hay dos personas a las que les llega el blog por correo y parece que lo leen...

Nada más.

martes, 13 de noviembre de 2012

Le he dicho a la señorita que le ponga $4.000 al celular. Se los puso. Hablé dos vecesitas y media. Se acabó. Olvidé decirle que no acostumbro ponerle Extra.
Amor a la menos uno

lunes, 5 de noviembre de 2012

Caperucita Roja siempre vendrá a cuento

domingo, 21 de octubre de 2012

Estoy pensando en voz alta;

Estoy pensando en vos alta.

sábado, 20 de octubre de 2012

Una cebolla rodando por la loma del Escobero. Se cayó de un camión lleno de verduras. Sola, empujada por la ley de la gravedad... hasta los que hacen llorar lloran de vez en cuando.

martes, 16 de octubre de 2012

… Y pasaron unas señoras que parecían de verdad…

domingo, 14 de octubre de 2012

Iba al psicoanálisis a divanearse los sesos

jueves, 4 de octubre de 2012

LA ALMOHADILLA DACTILOGRÁFICA

Me pregunto por qué los fabricantes le pondrán un nombre a los objetos y los vendedores y los consumidores, como quien dice el vulgo, les llamamos de otra forma. ¿Por qué ese desacuerdo entre unos y otros? No debería primar la forma en que la mayoría de las personas nombran las cosas?

Me explico. Hace unos días necesitaba un huellero. Estoy seguro de que si usted vive en Colombia usted sabe qué es un huellero. Usted va a la papelería y le dice a la señorita : "Me hace el favor y me da un huellero?" La señorita, o el señor, le pregunta a su compañero de mostrador : "Gabriel, tenemos huelleros? y Gabriel responde "¿huelleros?, yo creo que sí". Va y lo busca y uno compra su huellero, pero cuando lee el empaque dice : "ALMOHADILLA DACTILOGRÁFICA", sin duda un nombre mucho más técnico y de más alcurnia, pero que no se utiliza en el habla del ciudadano de a pie.

Estoy seguro de que si uno va a la papelería y pregunta si tienen almohadillas dactilográficas, el dependiente hará una cara de sorpresa y dirá "una qué?!", eso en el caso de los dependientes medianamente interesados en hacer su labor de una manera más o menos eficaz, porque otros, siquiera sin parpadear dirán "aquí no vendemos de eso" o un simple, tajante e indiferente, No.

Otro caso será el de los fabricantes. Usted va a la fábrica y le pregunta al portero o a la recepcionista, "venga, en esta fábrica hacen huelleros? Con la misma cara de desconcierto le dirán "¿qué cosa?" o según el humor del dependiente de turno, " ¿huelleros, qué es eso?, no jóven (o señor, o mi amor, según el estilo) aquí lo que hacemos es Almohadillas Dactilográficas", y este enunciado irá acompañado de un gesto de alcurnia y de sapiencia acordes con la expresión.

¿Qué pasa? ¿por qué ese desacuerdo? por qué no nos ponemos de acuerdo en llamar al objeto de una u otra manera y así evitarle una dolorosa crisis de identidad?. Estoy seguro de que no solamente sucede con las Almohadillas dactilográficas sino con otro montón de objetos que los fabricantes bautizan de cierto modo y nosotros, el vulgo ignorante insistimos en llamar con otros nombres más prosaicos.

Prometo buscar más ejemplos y darlos a conocer para resolver este problema que es el culpable de que yo no duerma por las noches.

EL PODER DE LOS COLORINES

Póngase usted a evitar deliberadamente el consumo de productos con colorines, me explico. Existen un montón de cosas que tenemos que consumir para conservar nuestra vida en el sentido más básico, más orgánico de la palabra. Mejor dicho, hay que comer y beber y... bueno, todo lo demás. Pero cuando uno se pone en la tarea de consumir solamente lo esencial, se empieza a dar cuenta de la seducción que ejercen los colorines sobre nuestra psicología.

Yo ando en esa tarea -es posible que solo me dure un par de semanas yo qué sé- pero, al buscar un poco de agua en la tienda de una bomba de gasolina (estación de servicio como dicen ellos), que por supuesto tiene que ser agua de botella porque de la canilla no es posible, me empiezo a sentir atraído por el rojo de la coca-cola, y empiezo a mirar todos los empaques : los "Skiters", los "Sparkies", los... y me doy cuenta de que parte de mi necesidad sentida de consumir estas cosas está propiciada por los colores provocativos en que están envasados o empacados.

Pienso en los niños, en la atracción que generan los colores a nuestro espíritu. Se siguen aprovechando de eso. Cuando miraba en la tienda mencionada los empaques, me preguntaba, si estuvieran empacados en papeles blancos, así como empacaban ciertos productos en las farmacias, será que uno sentiría esa necesidad de consumir esas cosas? Yo creo que no.

Otra pregunta es, cuando estamos tomando coca-cola, o comiendo "Skitters", o tomando "Club Colombia "Dorada" qué es lo que estamos tomando y comiendo?. Con seguridad algo más que cebada, azúcar y (quién sabe de qué está hecha la coca-cola). Estamos consumiendo una imagen, quizá aunque no nos demos cuenta de manera muy consciente estamos consumiendo toda la historia de la coca-cola, la de la cerveza... todas esas imágenes a las que se han asociado esos productos.

Para mi es claro que no estoy diciendo nada nuevo, pero es interesante cuando uno se pilla esas cosas, no porque se las han dicho sino porque tiene la experiencia de ello. Es una cosa profunda que ya otros han dicho y que los vendedores de cosas saben muy bien. Consumimos imágenes, ilusiones.

Es un consumo de ilusiones en el que prima esa psicología arcaica de la incorporación oral, mejor dicho, de la lógica de que al comer aleta de tiburón vamos a ser buenos para nadar, o que, como no está demostrado que a los tiburones les da cáncer pues a nosotros tampoco. Hace parte de nuestra naturaleza, de una de las formas de funcionamiento de nuestro psiquismo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Era este un escritor de profesión que llevaba muchísimos años escribiendo, y decía : eh avemaría, lo que yo he escrito no está escrito!

sábado, 29 de septiembre de 2012

Etiqueta en la sopa

En la sopa se veía algo descuidado, su porte no era para nada envidiable, su postura dejaba mucho que desear. Todos los demás ingredientes lo llamaban a sus espaldas desgarbanzo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Nunca antes mujer tan hermosa había recorrido el pasillo de un Boeing 747 empujando el carrito - bandeja. Todos los pasajeros (hombres) estuvieron de acuerdo en llamarla la Aerohermosa.
Era de esos que tira la frase y esconde la boca

lunes, 10 de septiembre de 2012

La profesora pidió que hicieran dibujo libre. 

La mayoría de los dibujos decidieron abandonar el aula.

jueves, 6 de septiembre de 2012

En el romance era intenso, apasionado, totalmente connmovedor.

Era 

Romantisísmico

martes, 4 de septiembre de 2012

No estoy maníaco, estoy exultante
No estoy histérico, estoy seductor, expresivo

viernes, 31 de agosto de 2012

Me siento como una balanza en un jardín infantil

sábado, 18 de agosto de 2012

Recomendaciones para asmáticos

Querido amigo asmático : le recomendamos hacer ejercicio, no porque se le vaya a quitar el asma -eso tal vez nunca sucederá- sino para que pueda recolectar, como un delfín, oxígeno para los dos días siguientes.

Atentamente,

Santiago Trujillo
Asmático Profesional

jueves, 16 de agosto de 2012

Especializaciones

En el momento me encuentro haciendo un master en pillarme el agua tibia
Acuden a mi olvido tus palabras...

miércoles, 15 de agosto de 2012

CREDO COSMOGÓNICO - SINCRÉTICO

Creo que provenimos de unos monos extraterrestres que evolucionaron para reencarnar, morir, resucitar, e ir al cielo.

lunes, 13 de agosto de 2012

Se me estaba pixelando tu recuerdo...
..Empegotando las penas en mantequilla de maní...

domingo, 12 de agosto de 2012

Bendita sea Dios

lunes, 25 de junio de 2012

Érase una güeva miedosa y atea de sí misma...

lunes, 18 de junio de 2012


El cigarrillo es ese etcétera al que recurro cuando ya no sé que más hacer.
En vano intentaba recordar los personajes del sueño. Se había despertado antes de que pasaran los créditos.

jueves, 14 de junio de 2012

!Ay...!


En algunos momentos sentimos que para aliviar las cargas, presiones, miedos e incertidumbres de la vida, debemos chillar un conmovido ¡Ay!. Y sentimos que ese ¡Ay! debe ser dirigido a algo o a alguien que pueda, como el Chapulín Colorado, venir a salvarnos. Yo me pongo en eso, pero ningún ¡Ay! dirigido parece lograr su fin:

¡Ay!... (¿quién?)

¡Ay...!...  ¿Dios?
¡Ay...!... ¿Pachamama?
!Ay...!... ¿mamá?
...¿papá?

Ninguno surte el efecto esperado. Intento otras variaciones:

¡Ayy... Santiago…! (más o menos)

Solo me queda una posibilidad:

¡Ay...

...jueputa…!

miércoles, 13 de junio de 2012

RESTANDO

Me puse a restar.
 Primero tomé lo que creía que era uno
‒¿1 = yo?‒

Le resté la necesidad de hacer para ser
Después le resté el tabaco,
el café,
con un gran esfuerzo sustraje internet...

Y el teléfono
Y las fantasías de estar con alguien;

Saqué la leche de la ecuación,
Y un largo talonario de quejas.

También la golosina de la depresión
Y el rabioso chocolate de la emoción.

Fui restando esas cosas, tal vez unas más
Y al final quedó cero.

Eso soy. Cero, ni a la derecha ni a la izquierda
Simplemente cero,
cero al co(n)ciente

martes, 22 de mayo de 2012

Había una tierra en la que nunca había llovido... y sus habitantes no sabían qué era la lluvia.

Había una tierra en la que siempre había llovido... y sus habitantes no sabían qué era la lluvia.

domingo, 4 de marzo de 2012

Oír música es como ver televisión pero con el corazón